Crónica Düsseldorf - El previo

Escrito por MaD el 29 de Abril de 2012 21:57

Como me conozco, voy a empezar la crónica de este viaje antes de salir, que luego entre que no paro y se me va la fresa...

Me marcho mañana a Düsseldorf por trabajo. Van a ser 18 días muy intensos, duros. Pero bueno, vamos un montón de compañer@s, habrá "team building sessions" cada tarde. Y hay que llegar hasta el final. Y yo soy de las que opina que para qué vamos a hacer las cosas bien, si podemos hacerlas mejor.

 

Así que una vez terminada la maleta, concertado el taxi y mientras se me seca el azulito que he usado hoy para las uñas, os dejo con la canción que se me vino a la cabeza cuando salía de trabajar el viernes y que me está dando una cañita que lo mismo me voy a dormir al Prat

 

 

Anecdotario de una madrileña en Barna - Concurso de Butifarra

Escrito por MaD el 24 de Abril de 2012 22:20

Y ahora que veo que dejé pendiente lo de Israel... algún día lo seguiré contando

 

En fin. Segunda etapa en Barcelona. Esta vez ya controlo mejor el catalán, entiendo casi todo, evito "interpretaciones/traducciones mentales" (ya os contaré por qué) y uso GPS para no terminar siempre en una calle cortada de Montcada i Reixac.

Pero cuando viví aquí la primera vez... entre 2003 y 2007... me pasaron cosas... ... y en ocasiones vuelven...

 

Posiblemente ya hayáis oído hablar de esta anécdota, a mi me la contaron en mi antiguo curro de Madrid, y no sabían que la "pardilla" era yo.

 

Puente del 15 de agosto. Cansada de comerme cada finde, puente y operación salida o retorno, todos los atascos de la A2, decido quedarme aquí y explorar. Brillante idea que desde entonces descarto cuando se me pasa por la cabeza.

A ver qué hay por Catalunya que pueda hacer, algo como lo que haría de irme a pasar el finde al pueblo de mi abuela, en la españa profunda, pero típico de la zona.

En todos los pueblos de españa y parte del extranjero el 15 de agosto se hacen concursos de caldereta, de paella, de tortilla y demás fiestas gastronómicas, así que no me extraño cuando veo buscando en San Google que hay un montón de concursos de butifarra y otras cosas similares en varios pueblos de por aquí. No me parece época para matanzas, pero cómo no voy a aprovechar para probar las mejores butifarras catalanas aunque sea en pleno agosto.

Tantos hay que tengo que seleccionar los que me parecen más pintorescos. Me quedo con una Arrossada en Manlleu, un concurso de butifarra el sábado en Mataporculo de Arriba, entrañable pueblo del pirineo Gironés cuyo nombre real ni recuerdo ni puta falta que me hace. Y para el domingo una final del concurso de butifarra en el pirineo oscense y una chocolatada para merendar en Granollers.

A punto estamos de pasar Manlleu de largo, porque aquello eran un par de familias haciendo un arroz, que olía de muerte por cierto, a la orilla del río, y nos daba vergüenza meternos allí. Pero cuando nos dimos cuenta nos tenían sentados en el centro de las mesas que habían preparado, sirviéndonos un arroz tremendísimo hasta que no pudimos más e invitándonos a probar unos licores de hierbas caseros de todas clases, sin los que no hubiera "disfrutado" igual de las carreterillas hacia la siguiente parada. Intentamos cantar con ellos canciones antiguas de bodega, o algo así dijeron, y no bailamos porque mi compi es vergonzoso y yo iba ya cocidísima. Encantadores los de Manlleu, y luego dicen que los catalanes de pueblo son los más cerrados. Si estoy aquí para agosto vuelvo.

 

Pelín mareada por mis licores y los de mi compi, que como conducía y no bebe alcohol me iba pasando discretamente, continuamos camino. Gracias a dios con el estómago lleno.

Después de un par de horas y pico por carreterillas de montaña llegamos salivando a la "butifarrada". Aparcamos en las afueras, donde pudimos, eso era buena señal, tenían que ser muy buenas para estar el pueblo a reventar con el tamaño que tenía. Damos un par de vueltas, proque no había para más, y llegamos a la plaza. Por suerte aún tenemos reservas, porque esto no ha empezado siquiera, están los abuelos echando la partida en varias mesas repartidas por allí.

Y yo, pardilla de mi, me acerco a una mesa en la que había un señor mayor que se veía que era de la organización de las fiestas, y le pregunto: oiga usted, esto de las butifarras a qué hora empieza?

El tipo me había debido ver antes la pinta de forastera, porque ni me miró. Puso cara de "lo que hay que oir, de donde vendrá esta pobre ignorante" y deslizó hacia mi un cartel que tenía sobre la mesa. Una mano dibujada con una baraja entre los dedos y un titulito que me pareció la broma más pesada que me habían hecho hasta entonces "Concurso de Butifarra". No me jodas, esto es un puto concurso de Mus!!!!!

Con una bolsa de pipas que compramos en una gasolinera de camino volvimos a Barcelona.

El lunes mi compi y yo fuimos lo más popular de una empresa donde trabajabamos unas 2000 personas por aquel entonces.

Durante el resto de años que viví aquí, cuando no me aparecía una invitación a una butifarrada en el parabrisas del coche (en un parking privado donde nadie más tenía invitación en el parabrisas), me llegaba un correo de algún evento similar en el que algún gracioso me había inscrito.

Ahora me río, aunque no tanto como los catalanes que conocen la historia, cosa que no termino de entender, pero me pareció de muy mala ostia ponerle nombre de comida a un juego de cartas, que lo sepáis.

 

 

 

Israel - Días de paranoia

Escrito por MaD el 29 de Enero de 2012 00:00

Amanece y toca currar en domingo, pero las vistas animan. Allí como sabréis el fin de semana es viernes y sábado, por el Sabbat.




Qué tengo debajo, un parque temático?



Y con un barco pirata! Moooooola!!!!



El desayuno del hotel era de las mejores experiencias del día. A esta gente le encantan los dulces y el chocolate y siempre es fácil encontrar bollitos recién hechos en cualquier rincón.

Y con estas vistas desde la mesa se disfruta mucho mejor. El problema es cuando duermes en la planta 23 de las torres más altas de Tel Aviv, a los pocos días de llegar el buffet del desayuno se llena de uniformes de los marines americanos, lees en el Jerusalem post que te dejan a diario que Israel pide a EEUU que ataque a Irán y alguien te cuenta que el edificio de la izquierda (en la foto siguiente) es el cuartel general del ejercito israelí. La verdad, nos emparanoiamos un poco esos días.

Como anécdota, al tratar de entrar en la noticia que os digo arriba, el link nos llevaba a un anuncio de los autobuses que transportan a los militares a los cuarteles. Se ven continuamente chicos y chicas uniformados con su petate y su M16 a la espalda de camino a "la mili"

Crónica de 3 semanas en Israel - Primer contacto

Escrito por MaD el 28 de Enero de 2012 00:00

Hace un par de meses me comentaron que posiblemente iría a un curso de una máquina de las que llevamos donde trabajo, en Israel.

Mis compañeros se pasaron las dos semanas previas al viaje bromeando sobre las horas de controles y preguntas al llegar, los controles en centros comerciales, restaurantes y demás, si me harían abrir la maleta en el aeropuerto...

Me hacían el gestito de ponerse un guante cuando se cruzaban conmigo y me decían que me fijara en el tamaño de las manos de los compañeros israelíes que trabajan en nuestra oficina. Si os cruzáis con alguien de allí fijaos y entenderéis las contracturas que tenía en el culo del susto cada vez que me saludaba uno.

Búscate un McDonalds cerca del hotel, que todo es picante, la gente es superseca, llueve contínuamente... bla bla bla

Se confirmó hará poco más de un mes y, un pelín bastante acojonada, reservé vuelos, el hotel y para allá que me fui.

Vía Madrid, por supuesto, porque así a la vuelta pasaría el finde en casa de unos amigos.


 

Según salimos del avión me tocó el primer contacto con los controles israelíes, solo a mi compañero y a mi nos pararon por sorpresa en el pasillo a equipajes para hacernos unas preguntas. La verdad, el chaval además de monísimo era encantador y no fueron más de 3 minutos.

En el control de pasaportes tampoco fué peor, otro chico majo y ni dos minutos.

En el taxi pasamos por varios controles del mismo aeropuerto y otro al llegar al hotel, solo en este último nos pararon y el taxista evitó que el clon negrito nos hiciese enseñarle lo que llevábamos en las maletas.

Ya os hablaré del clon y la clon.

Y por fin la habitación del hotel, soltar la maleta, descalzarse y una ducha a toda prisa para explorar aquello y cenar algo. Si, lo que se ve detrás del cristal es el baño, interesante de haber ido con pareja :rolleyes:


Las vistas desde la planta 23



Alex me llevó a buscar una calle llena de restaurantes atajando literalmente por el otro lado de la ciudad, después de hora y media llegamos al sitio, a 5 minutos del hotel, pero de camino...




No pude evitarlo, no me gustan las custom pero...



Como no encontrabamos la zona me las apañé para hacerme con un superperrito que estaba tremendo, ni ella hablaba inglés ni yo tengo idea de hebreo. Primer contacto con la comida Kosher, que es lo mismo que la nuestra pero los animales se sacrifican de otro modo y no mezclan según que cosas, sin más

y si hay puestos callejeros en los que ellos comen, por qué no voy a comer yo? a probar!

Deformación profesional, esto no pude evitarlo, Israel me pareció el paraíso de cualquier empresa de impresión industrial, que son las máquinas que yo llevo, pero esta calidad es inadmisible!!!



Sorpresa! Encontramos la zona y el garito del que Alex me hablaba, cerrado. No vale la pena, no hablan castellano, ni catalán, ni inglés, aunque parezca que debieran. El único día que lo encontramos abierto no conseguí hacerle entender al tipo que quería jamón. Pero me hizo ilusión encontrar este par de restaurantes



Free Bird

Escrito por MaD el 15 de Enero de 2012 19:00

Del 73, si es que nací con ello

 

SOY UN PÁJARO LIBRE
Y NO ME PUEDES CAMBIAR