Crónica de una esperada mañana Motoret 26 Julio 2009, 03:58

Después de un tiempo esperando una alineación planetaria que me permitiera conocer a gente "compatible" conmigo para salidas y disfrute moteros, había llegado el momento del encuentro con los "moterus" del grupo Comunidad Valenciana. Los antecedentes con ellos, en forma de mensajes a través de este magnífico website hacían suponer un agradable almuerzo y unos trayectos impecables. Y así fue.

Nada más llegar, lleno el depósito, que andaba un poco escaso aún desde mi llegada de vacaciones moteras. Acudo donde están los demás, y se efectúan las presentaciones: Spirou, Chuki, Tico y Shiver. Comenzamos una animada charla mientras damos un tiempo de cortesía por si aparece alguien más. Allí están las monturas de mis compañeros: la gran BMW R1150RT de Spirou, la imponente BMW K1200S de Chuki, la preciosa Aprilia Shiver de Shiver (¿por qué será el nick, jeje) y la roja Honda CBR600RR de Tico. Todas ellas impecablemente limpias, como de concesionario. Y a su lado, mi negra Kawasaki Z750S, con las evidentes señales de sus recientemente recorridos 3700 km, y de su estancia durante tres semanas en un garaje en obras. El contraste era evidente, y así me lo hizo notar algún asistente a la reunión

Salimos aproximadamente a las 9:00 de la mañana, que para ser la primera quedada estuvo bien, y enfilamos la autovía hacia Anna, con indicaciones previas de Chuki sobre aquellos que velan por nuestra seguridad ("¡las fotos, acordaros de las fotos!")

Dicho y hecho, como si la CBR de Tico (que toma la delantera) tuviera Control Cruise, los velocímetros de las cinco motos clavan sus agujas en los 120 km/h. Muy pocas (y muy leves) fueron las variaciones, haciendo que el tramo de autovía fuera, como suele ser en este tipo de vías, tedioso. Pero era lo que pedía la ocasión.

Llegada a Anna sin novedades, donde nos espera Saunion. Paramos, más presentaciones, conversaciones rápidas... ¡y a Chella!. Allí aguarda Jesús Chella (Chellen), que cual un competente Policia Local, hace mover un coche y nos indica el espacio reservado para nuestras máquinas, dentro del recinto (que no del local) del bar... ¡perfecto!.

Más presentaciones, apretones de manos y sonrisas, y entramos dentro. Una mesa preparada con todo lo necesario... y eso es "llegar a mesa puesta", sí señor. Se destapan cuatro papeles... y aparecen cuatro "cocas" INMENSAS de diferentes ingredientes: vegetal, pisto y dos de embutido. Para "rebajar" , dos ensaladas. ¡Madre míaaaa, qué barbaridad de comidaaaa!.

Nos sentamos y comenzamos a conversar: motos, viajes, equipajes para esos viajes , anécdotas... y todo poniéndonos morados con los buenísimos manjares que había preparado Jesús (¡amigo, eres mi héroe! ).

Fueron dos horas y media de almuerzo. ¿Qué?, ¿que os parece mucho?. Eso fue porque no estuvisteis allí . A mí se me pasó volando, hablando con unos, con otros, a veces cosas serias, otras cachondeo puro y duro... vamos, un rato genial.

Pero todo lo que empieza tiene que acabar, y cuando se está a gusto el tiempo vuela. Debatimos el camino de vuelta. Tico sugiere una vuelta que es como el cordón de un zapato en el bolsillo: Chella - Bicorp - Dos Aguas - Torrente - Valencia. Los dos bemeuvistas (y no lo digo por nada, ) muestran sus dudas a propósito del ritmo a seguir, y ninguna de nuestras explicaciones consigue convencerlos de que el ritmo que vamos a llevar los decididos (Tico, Shiver y yo) podría seguirlo hasta mi sobrino motero de 2 años. Sus dudas y compromisos familiares hacen que decidan no recorrer la vuelta con nosotros.

Así que en Sumacárcer nos separamos, Vs en alto... hasta pronto, compañeros . Y nosotros nos disponemos a disfrutar de una estrecha, serpenteante y solitaria ruta de vuelta. El primer tramo me resulta exasperante, con una lata circulando a velocidades de entre 30 y 40 km/h, y una fila de vehículos tras ella. Afortunadamente se desvía en un cercano pueblo (junto con la mayoría de latas que iban tras ella) y tras un adelantamiento, nos encontramos vía libre.

El trayecto fue por una carretera muy estrecha, con multitud de curvas ciegas, varias paellas de 180º... vamos, como para tomárselo con calma. El asfalto, eso sí, estaba en buenas condiciones. Estuve hace años con la Burrica (la Cruiser de 125cc) por la carretera de Millares... y sólo nos cruzamos con un tipo en una enduro que se quedó ojiplático cuando nos vio. Y no era para menos... ¡menudo pseudoasfalto!. Pero ahora está mucho mejor, y por el asfalto no hay ningún problema.

El trayecto es precioso, subiendo a la parte alta de la Muela de Cortes. A veces no somos conscientes de la belleza que tenemos al lado de casa, y es que este es un rincón natural que a los que nos gusta el senderismo no queda sino marcar para visitar a pie.

Las curvas van pasando... y el calor aprieta. En algún tramo comencé a sentirme algo mareado. Me pongo alerta, ya que tengo experiencia (mala) con estas lides del calor, y es que en cierta ocasión por culpa del calor extremo perdí el conocimiento sobre la moto. Afortunadamente me dio tiempo a detenerme en el arcén y poner la pata de cabra, quitarme el casco con muchísima dificultad y... lo siguiente que recuerdo es el sonido del motor junto a mi oreja... y es que estaba literalmente colgando de la moto, sentado en ella.

Bueno, el caso es que empecé a sentir un ligero mareo. Estuve atento, abrí un poco la visera del casco y bajé más la cremallera de la chaqueta. Esperaba no tener que pararme, pero desde luego si el mareo seguía en aumento, lo tendría que hacer.

Afortunadamente la llegada a lo alto de la Muela refrescó ligeramente el ambiente, y poco a poco comencé a sentirme mejor, hasta que desapareció casi por completo el malestar. De todas formas, conducía con la ley del mínimo esfuerzo.

Así, llegó el puente atirantado de Dos Aguas, y Tico se detiene. La verdad es que me vino muy bien esa parada, aunque ya me encontraba bien. Nos bajamos, Tico nos comenta cosas interesantes sobre el río, una foto:

y reemprendemos la marcha. La carretera se torna ancha, con buenos arcenes y curvas para disfrutar, aunque la numerosas piedras que aparecen en la calzada impiden que bajemos la guardia. Tanto estas piedras como la anteriores dificultades en forma de tierra o gravilla eran impecablemente marcadas por Tico y Shiver, por lo que nunca me sorprendieron. Eso sí es rodar en grupo :-)

Finalmente llegamos al Bypass. No quedó muy claro la ruta de vuelta a Valencia, así que cuando veo el desvío a Torrente, que es el que me interesa coger, adelanto a mis dos compañeros y los saludo, para que supieran que me desviaba. El saludo es devuelto por Tico... y por los retrovisores veo que Shiver me sigue.

Hasta Valencia ya poco más. Commuting total por autovía y llegada a casa, con despedida a Shiver casi a la puerta de la mía.

En pocas palabras: una mañana genial, con caras nuevas que conocer, excelente almuerzo y conversación y, lo más importante... ¡GANAS DE VOLVEROS A VER!. Creo que no se puede pedir más para un primer encuentro :-)

Spirou thumb s
spirou Muy bien , de verdad, estupenda cronica- Valio la pena la espera
Un abrazo compañero
2009-07-26 10:17:44 +0200 ·
Saunion thumb s
saunion Hola Motoret, si señor detallada y buena cronica.
Hasta pronto, un abrazo
2009-07-26 18:43:26 +0200 ·
Litrokax thumb s
Litrokax 2 horas engullendo y 1/2 hablando seguro por las bandejazas de comida.
Lo que no se es como os podiais mover despues!!!
2009-09-04 13:36:14 +0200 ·

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