Para participar en este foro tienes que estar registrado en moterus. Entra o Regístrate.
#1 Escrito el 27 Abril 2009, 22:57
juan carlos toribio responsable para la seguridad del tráfico de la asociación mutua motera (amm)
"Las carreteras de este país se encuentran en pañales; además, son pañales meados"

Si entre los moteros existen activistas en pro de la seguridad vial del colectivo, Juan Carlos Toribio es uno de los referentes. Guardia Civil de profesión, lidera desde la Asociación Mutua Motera la lucha para conseguir que los derechos de los motoristas sean plenamente respetados

Toribio, montado en su motocicleta con pegatinas alusivas a los quitamiedos, en Pamplona.Foto: iban aguinaga

pamplona.¿Qué hace un guardia civil enfrentándose a la Administración?

Yo soy guardia civil, soy motero y soy ciudadano. Yo tengo derecho a asociarme y en una de las que asociaciones estoy es la Asociación Mutua Motera, en la que hago gestiones relacionadas con la seguridad vial. Mi padre me enseñó que me debo a los ciudadanos.

Pero esto te ha acarreado la apertura de varios expedientes disciplinarios por insubordinación.

El último ha sido por denunciar el estado de la carretera N-II entre Fraga y Alfajarín, que tenía más de 10.000 botellas llenas de orines, zanjas, mala señalización, sistemas de contención inadecuados, etc. Gracias a la denuncia, la Diputación de Aragón se ha puesto manos a la obra y lleva seis meses trabajando de forma muy intensa.

Su situación personal está actualmente comprometida.

La intención del instructor del expediente es expulsarme de la Agrupación de Tráfico con pérdida de destino (actualmente Fraga, Huesca). Espero tener un hueco dentro de la Guardia Civil, porque yo soy guardia civil de vocación

¿Cree que la Administración ha subestimado a los motoristas?

La Administración siempre nos ha subestimado. Piensan que somos unos destalentados, que nos ponemos un casco y salimos a hacer unas curvas. La Administración debe recordar que en muchos casos quienes van debajo del casco son ingenieros, incluso de Fomento, de una diputación, policías, etc., entre muchos usuarios, que tienen los mismos derechos que el resto de ciudadanos.

El parque móvil de motocicletas está aumentando en España de forma exponencial. ¿Los nuevos usuarios llegan con la formación necesaria?

Lo que necesitamos en la carretera son conductores formados técnicamente para la conducción, además de que se sepan muy bien las normas de circulación. De las autoescuelas están saliendo conductores con una deficiencia absoluta en materia técnica de habilidades para la conducción: no saben conducción nocturna, no saben interpretación de riesgos, frenadas de emergencia, anticiparse a determinadas situaciones... Hay que buscar un equilibrio entre la formación legislativa y la pericia en la conducción, tanto en los conductores de moto como en los de coches.

El uso del casco es generalizado en Navarra. ¿En el resto del Estado es todavía un deber pendiente?

Sobre todo en el sector más joven de usuarios de ciclomotores, sigue siéndolo. En zonas de Alicante, Extremadura y Andalucía todavía no es un hábito totalmente extendido. Además, hay zonas donde el casco no se abrocha correctamente, se deja flojo. Es muy fácil coger un chico o una chica de 15 años, ponerle la mano debajo del barbuquejo y extraerlo sin problemas. El casco debe ir perfectamente ajustado y tiene que ser de nuestra talla. También hay pendientes deberes legislativos, como eliminar la excepción normativa de uso del casco por cuestiones médicas y, además, debe elevarse el rango de protección, para que todos los cascos sean homologados y no se permitan los que son certificados.

¿Todavía sigue habiendo víctimas por no usar el casco?

El porcentaje es muy bajo en motocicletas, entre el 2 y el 5%, pero es muy alto en cuanto al potencial de lesividad. En lo que respecta a los ciclomotores, la tasa de fallecidos que no usa casco es ligeramente mayor. Se está trabajando bien en la línea formativa y también en la punitiva. La sensibilización de los usuarios es una de las grandes razones que explican la reducción de la siniestralidad.

¿Es cierto que los jóvenes son los que más accidentes sufren?

No es así. En motocicletas estamos localizando una franja de accidentabilidad importante entre los 30 y los 35 años. Son jóvenes, evidentemente, pero no tanto como se nos pretende hacer ver.

Las mejoras en las infraestructuras es la principal reivindicación del colectivo. ¿En qué punto del camino se encuentran?

Las carreteras de este país se encuentran en pañales, además meados. La Administración tiene deberes pendientes desde hace muchos años. Su obligación es garantizar la seguridad de todos los usuarios y no está cumpliéndola. Es incapaz de mantener los coeficientes de rozamiento transversal adecuados para la adherencia del neumático, es incapaz de mantener una adecuada señalización de curvas de escasa visibilidad, de dejar de discriminar a los usuarios de motocicleta...

¿Por dónde debe empezar?

Debe empezar por un análisis de la accidentabilidad, al margen de los puntos negros, teniendo en cuenta los incidentes, porque en aquel tramo que tiene quince denuncias por realizar adelantamientos con riesgo para conductores del sentido contrario, la próxima vez puede ser escenario de un accidente mortal. También es necesario medir los accidentes sin víctimas, porque de nada me sirve tener una curva donde no ha muerto nadie, pero que acumula 3.000 accidentes. Son necesarios equipos multidisciplinares de investigación que analicen los siniestros y aporten soluciones. Con una estadística sencilla, utilizada para cantar a los cuatro vientos qué bien lo hacemos, difícilmente podremos realizar una investigación preventiva.

En Navarra hay actualmente instalados en vías interurbanas 32 kilómetros de guardarraíles adaptados para motoristas. En el Estado son más de 1.600. ¿Se están cumpliendo los objetivos marcados?

Los pañales en este caso se han cambiado. En 2005 se empezaron a colocar las primeras barreras para motoristas, pero al mismo tiempo la Administración sabe que debe proteger muchos puntos para usuarios de coches. En el año 2012, con el nuevo plan de barreras, la Administración habrá conseguido poner a disposición de los motoristas unos 10 millones de postes para matarnos. Una persona fallecida, económicamente hablando, cuesta menos que la instalación de Sistemas de Protección de Motoristas. Bajo ningún concepto se debería permitir que la Administración discrimine los derechos de nadie. Yo tengo el derecho a la vida, igual que lo tiene el usuario del coche. Y en ello están implicados, no sólo Fomento, sino las diputaciones provinciales, las concesiones de autopistas, los ayuntamientos, etc. Barrera metálica, barrera protegida es un derecho. De ahí no nos puede mover nadie.

Ya existe una condena a Fomento por la muerte de un motorista en Madrid contra un guardarraíl que no estaba protegido. ¿Se abren nuevas expectativas para defender sus derechos?

Es un hito histórico. Debemos entender que una autoridad judicial haya sido capaz de decir a una Administración te condeno, porque habiendo sistemas de protección no los has puesto, y como consecuencia de ello y a baja velocidad un motorista ha fallecido, es un antes y un después. Ahí vamos a depositar la esperanza.

¿Qué debe hacer los propios motoristas para eliminar la imagen de conductores temerarios?

Debemos asumir nuestra responsabilidad en calidad de usuarios. Primero, la carretera no es un circuito. Segundo, cualquier obstáculo que te encuentre tras perder el control de una motocicleta te puede ocasionar la muerte. Tercero, usar el casco y una equipación adecuada es fundamental.

http://www.noticiasdenavarra.com/ediciones/2009/04/27/sociedad/navarra/d27nav9.1577968.php